Limitamos el movimiento y la postura de la reina únicamente a unos pocos cuadros determinados con precisión por nosotros. Dado que todo el ciclo dura más que el ciclo de eclosión de las abejas, en la fase posterior tendremos cría operculada únicamente en aquellos cuadros en los que la reina fue enjaulada, y de este modo obtendremos un control absoluto sobre en qué cuadros puede encontrarse la Varroa.