Varroasis - Ácaro Varroa destructor
Varroasis es una enfermedad de las abejas causada por el ácaro parásito Varroa destructor, anteriormente conocido como V. jacobsoni, denominado en español ácaro varroa. Se alimenta de la hemolinfa de larvas, pupas y abejas adultas. Durante este proceso puede además transmitir otras enfermedades infecciosas. Las hembras fecundadas, visibles a simple vista, entran en las celdas con cría justo antes de ser operculadas, depositando allí sus huevos. Todo el ciclo evolutivo del ácaro ocurre dentro de dichas celdas. Tras emerger la abeja obrera o zángano adulto, abandonan la celda tanto la hembra del ácaro como su descendencia. Este ciclo puede repetirse hasta siete veces por cada hembra. Una alta infestación del ácaro conduce al nacimiento de abejas con deformidades. En infestaciones severas incluso pueden morir las pupas. La combinación de la varroasis con otros factores negativos puede provocar un debilitamiento progresivo que conduzca finalmente al colapso y pérdida total de la colonia.
Varroasis en las abejas - Varroa destructor
¿Qué es la varroasis y por qué es una amenaza para tu colmena?
La varroasis es una grave enfermedad parasitaria que afecta tanto a la cría como a las abejas adultas. Este padecimiento es provocado por un ácaro, llamado Varroa destructor, cuyo hospedador original era la abeja asiática (Apis cerana). Con el tiempo, este ácaro se extendió desde el sureste asiático por Europa, constituyendo actualmente una seria amenaza en todos los continentes, excepto Australia y Oceanía.
Ciclo de vida y propagación del ácaro Varroa
El ácaro Varroa destructor es visible a simple vista. La hembra ingresa a la celda de cría de la abeja justo antes de ser operculada y deposita allí sus huevos. Dentro de estas celdas se desarrollan nuevos estadios del ácaro, alcanzando su madurez y apareándose allí mismo. Al emerger la abeja adulta (obrera o zángano), la hembra del ácaro junto con algunas crías abandonan también la celda. Cada hembra puede repetir este ciclo hasta siete veces. El ácaro tiene preferencia especialmente por la cría de zánganos y no suele afectar a las celdas reales.
Estos ácaros se alimentan de la hemolinfa (sangre) de larvas, pupas y abejas adultas, facilitando además la transmisión de enfermedades contagiosas. Su propagación sucede particularmente por deriva de obreras y zánganos infectados, enjambres, pillaje en colmenas debilitadas e introducción de colmenas infestadas al colmenar.
Síntomas y consecuencias de la infestación
Una fuerte infestación por Varroa provoca que las abejas emerjan con deformidades, tales como alas atrofiadas, abdomen poco desarrollado y extremidades malformadas. Las abejas afectadas son normalmente extraídas por las obreras sanas y mueren fuera de la colmena. En situaciones más graves, incluso las pupas mueren antes de emerger.
La varroasis, especialmente si se combina con otros factores negativos como infecciones virales, intoxicaciones crónicas o nutrición deficiente, genera un lento debilitamiento que, finalmente, puede acabar provocando la pérdida total de la colonia.
Monitoreo y prevención de la varroasis
Todos los años, se recomienda evaluar el grado de infestación examinando muestras obtenidas durante el invierno. La evaluación diagnóstica permite determinar la gravedad de la infestación y seleccionar los tratamientos más adecuados. Ante la detección de un promedio superior a tres ácaros por colmena, deben aplicarse tratamientos específicos autorizados a principios de primavera. Se recomienda completar estos tratamientos antes del inicio de la temporada apícola intensiva, considerando siempre las condiciones climáticas y el desarrollo primaveral de la colonia.
Para obtener información actualizada sobre medicamentos aprobados y procedimientos adecuados, se puede consultar la página web oficial de la autoridad sanitaria veterinaria correspondiente de tu región.
La varroasis constituye una amenaza fundamental para la salud y vitalidad de nuestras colonias. Mediante monitoreo activo y tratamiento oportuno, podemos reducir su impacto y mantener fuertes y sanas nuestras colmenas. Para más información o asistencia, contacta con las asociaciones locales de apicultores.
Preparados veterinarios autorizados para colonias de abejas
En la apicultura, es crucial conocer y seleccionar cuidadosamente los medicamentos veterinarios registrados disponibles sin receta médica, que permiten combatir eficazmente enfermedades apícolas como la varroasis.
A continuación, se relacionan algunos de los principales medicamentos específicamente diseñados para tratar colonias de abejas y que puedes encontrar disponibles:
Apiguard 25% Gel – Empleo ideal a finales de verano. No utilizar si las temperaturas bajan de los 15 ºC. Evitar usar durante el periodo de mielada, pues podría modificar el sabor de la miel.
Formidol 41g & 81g – Tiras eficaces con temperaturas superiores a 20 ºC; adecuadas para tratamiento primaveral.
Thymovar 15 g – Uso adecuado entre 15-30 ºC, después de la finalización de la cosecha de miel. Evita extraer miel de panales tratados en primavera.
Formicpro 68,2 g Tiras para colmenas 96/023/21-C
Oxuvar 41 mg/ml concentrado para preparar solución para tratamientos contra el ácaro 96/014/17/C
VarroMed 75 mg/ml + 660 mg/ml Dispersiones para colmena EU/2/16/203
VarroMed 5 mg/ml + 44 mg/ml Dispersiones para colmena EU/2/16/203
Ambos productos Formidol, formulados con ácido fórmico, resultan especialmente útiles en condiciones cálidas. Otros productos como Apiguard y Thymovar necesitan condiciones específicas para alcanzar su máximo rendimiento y minimizar efectos secundarios indeseados. Es imprescindible leer detenidamente prospectos y recomendaciones antes de su aplicación y considerar qué tratamientos o productos son adecuados para las circunstancias concretas de tu colmenar. El uso informado asegura resultados óptimos y el bienestar de tus colonias de abejas.
















































































































































